El camino de Quilmes U21 en La Liga Federal Formativa tuvo su punto culminante en Río Negro. En el parqué del Ángel Cayetano Arias de Viedma, el elenco marplatense compitió palo a palo frente a las mejores canteras del país y cerró su recorrido nacional ubicándose entre los cuatro mejores equipos de Argentina.
Un desenlace que premió meses de esfuerzo, kilómetros en la ruta y madurez colectiva para sortear seis fases exigentes a lo largo de todo el certamen.

Foto: Club Quilmes de Mar del Plata
La exigente semifinal de Quilmes U21
El sábado por la tarde, los dirigidos por Luis “Junior” Cequeira salieron a jugar un duelo de altísimo voltaje frente a Ferro Carril Oeste. Fue un juego muy físico, de goleo bajo, donde el Cervecero le discutió la clasificación hasta el cierre al conjunto de Caballito, cayendo con la frente en alto por 62 a 57.
El conjunto marplatense encontró vías de gol claras de la mano de Manuel Marfil, goleador con 14 unidades y 6 rebotes (13 de valoración), la frescura anotadora de Leonel Luna (14 tantos) y el liderazgo de Matías Dominé, quien aportó 13 puntos y 5 asistencias.
Final abierto y partidazo por el podio ante el anfitrión
Sin tiempo para lamentos, Quilmes volvió a saltar al parqué el domingo para medirse mano a mano contra Deportivo Viedma por el tercer escalón del podio. En un clima caliente y ante el empuje de la tribuna rionegrina, el elenco de Cequeira firmó un partidazo palo a palo que se resolvió en los detalles finales: fue 74 a 73 para el dueño de casa.
Nuevamente, Manuel Marfil sacó a relucir su jerarquía ofensiva y terminó como máximo anotador del equipo y del juego con 21 puntos, en una pulseada anotadora que sostuvo frente a los 21 de Joaquín Flores por el lado local. Pese a la mínima diferencia sobre la chicharra, el Cervecero volvió a demostrar carácter para plantarse en rodeo ajeno.

Un recorrido extenso para ganarse el lugar en la definición
Estar entre los cuatro mejores del país no fue casualidad ni un golpe de suerte. El camino comenzó a fines de junio y demandó sortear seis etapas consecutivas de alta exigencia, entre fases regionales, repechajes y cuadrangulares interregionales.
El gran quiebre competitivo se dio a finales de agosto en Rosario: allí, el Cervecero impuso condiciones en su cuadrangular semifinal, ganó la zona de punta a punta y sacó el boleto dorado para viajar a Viedma a disputar el Final Four.
Orgullo institucional y un proyecto formativo que da frutos
Quedar en el cuarto escalón de Argentina en una categoría como la U21 dejó un saldo sumamente positivo para la institución de Luro y Guido. El mensaje puertas adentro fue unánime: valorar el camino recorrido, el compromiso de un plantel joven que dio la talla a escala nacional y la conducción de un referente de la casa como Luis Cequeira.
Más allá de los resultados puntuales en Río Negro, meterse entre los cuatro mejores clubes del país ratifica el trabajo que Quilmes viene sosteniendo en sus divisiones menores. Un proceso que nutre de rodaje competitivo a sus camadas y confirma el crecimiento sostenido de la institución en el mapa del básquetbol formativo argentino.